7/2/10

El movimiento obrero durante la Restauración

Durante los primeros años de la Restauración el movimiento obrero pasó a la clandestinidad, de la que no saldría hasta el primer gobierno de Sagasta en 1881. Fue entonces cuando se refundó en Barcelona la Federación de Trabajadores de la Región Española, de tendencia anarquista. Su negación de la lucha política hizo que se centraran en la acción sindical. Esta opción estaría representada primero por “Solidaridad Obrera”, periódico del que nació, en 1911, la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), el sindicato con más afiliación en España, sobre todo en Cataluña y Andalucía. Entre sus líderes, tras Anselmo Lorenzo, el relevo lo tomaron Salvador Seguí y Ángel Pestaña. Frente al anarco-sindicalismo catalán, en Andalucía, con un campesinado mísero, prendió el anarquismo más radical, que aboga por el terrorismo como medio para acabar con el sistema burgués y la ocupación de fincas como vía hacia la colectivización.

Los marxistas, por su parte, se centraron en la acción política, fundando el PSOE

en 1879. Pero los planteamientos organizativos del marxismo, enfrentado a todos los partidos burgueses, incluidos los republicanos, su búsqueda del voto obrero para hacerse un hueco en el Parlamento, su alejamiento de los anarquistas, además del escaso número de obreros industriales entre el proletariado español, explican su escasa di

fusión en sus primeros tiempos. Sin embargo, obtendrían su primer diputado, el propio Pablo Iglesias, en 1910 como resultado de la coalición electoral republicano-socialista. El reformismo hacia el que se orientaron dio lugar a la escisión comunista en 1921. Su acción sindical fue canalizada a través de la Unión General de Trabajadores (UGT), creada en 1888 en el Congreso de Barcelona. Estrechamente vinculado el partido, el sindicato tuvo entre sus más destacados líderes a Julián Besteiro y a Francisco Largo Caballero, aunque su afiliación fue muy inferior a la anarquista (CNT). Encontró apoyo, además de en los obreros madrileños, entre los mineros, con núcleos socialistas en Asturias, Vizcaya y las cuencas mineras andaluzas de Riotinto y Linares-La Carolina.